El hidrógeno negro y el hidrógeno marrón se utilizan a menudo indistintamente para describir cualquier hidrógeno producido a partir de combustibles fósiles mediante gasificación. El hidrógeno negro se produce a partir de combustibles fósiles como el carbón bituminoso o el lignito. Desafortunadamente, las emisiones de carbono generadas durante este proceso no se capturan, lo que convierte al hidrógeno marrón en la forma de producción de hidrógeno más perjudicial para el medio ambiente. En esencia, el hidrógeno marrón libera a la atmósfera la misma cantidad de dióxido de carbono que la quema de carbón. Si bien el hidrógeno se considera un combustible de combustión limpia, ciertos tipos de producción de hidrógeno pueden generar emisiones de carbono.
Hidrógeno negro vs. hidrógeno marrón
La diferencia entre el hidrógeno marrón y el hidrógeno negro radica únicamente en el color del carbón utilizado en su producción. Es evidente que el hidrógeno marrón se obtiene mediante la gasificación del lignito. Desafortunadamente, tanto el dióxido de carbono como el monóxido de carbono se emiten a la atmósfera como gases de efecto invernadero de alto impacto , lo que convierte al hidrógeno marrón en una alternativa que aún genera una alta huella de carbono.
Véase también: ¿Qué es el hidrógeno azul?
Desafíos en las fuentes de hidrógeno negro o marrón
Desde la perspectiva del trilema energético, el hidrógeno negro y marrón afronta los siguientes problemas:
1. Inaccesible
Producidos con tecnologías de vanguardia, estos tipos de hidrógeno no son fácilmente accesibles a nivel mundial. Su disponibilidad se limita a unos pocos lugares.
2. Equidad
No todos los países tienen acceso al carbón, en particular aquellos que enfrentan una crisis energética resultante de las consecuencias económicas de la pandemia de COVID-19.
3. Sustentabilidad
Actualmente, las emisiones de hidrógeno marrón rondan los 900 millones de toneladas de dióxido de carbono anuales. Esto lo convierte en el principal contribuyente a las emisiones de gases de efecto invernadero.
El almacenamiento y el transporte de hidrógeno presentan ciertos riesgos de seguridad. Además, el almacenamiento actual de hidrógeno es costoso y tiene poca capacidad. Estos factores pueden generar inquietud sobre la sostenibilidad del hidrógeno.
4. Inseguro
Sin embargo, la viabilidad de esto depende de factores como la ubicación, la accesibilidad de los gasoductos, las negociaciones en curso con las partes interesadas clave y el delicado equilibrio entre costo y sostenibilidad. Es importante señalar que la opinión pública percibe la alta inflamabilidad del hidrógeno como un factor que plantea importantes preocupaciones de seguridad.
Véase también: ¿Qué es el hidrógeno verde?
Medidas para afrontar los desafíos
Además de los distintos desafíos asociados con las diferentes fuentes de hidrógeno, se pueden adoptar las siguientes medidas para utilizar el recurso de manera eficaz.
1. Infraestructura especializada
Es fundamental desarrollar infraestructuras especializadas para la logística de las cadenas de valor del hidrógeno . El establecimiento de estas nuevas infraestructuras puede implicar costes significativos, que en última instancia recaerán sobre los consumidores.
2. Técnica de fusión
La combinación de hidrógeno con gas natural puede ser una solución viable para evitar los altos costos de la energía basada en hidrógeno y mantener la equidad energética. Esta medida provisional permite una transición más fluida hacia una nueva infraestructura de hidrógeno, garantizando la accesibilidad y la asequibilidad para todos.
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