El Instituto de Energía Hidroeléctrica de Bajo Impacto (LIHI, por sus siglas en inglés) se fundó en 1999 como una organización sin fines de lucro. Surgió como respuesta a las inquietudes expresadas por organizaciones ambientalistas y representantes de la industria respecto al impacto negativo de la energía hidroeléctrica en los ríos y las comunidades. El objetivo principal del LIHI es fomentar el desarrollo de la energía hidroeléctrica de bajo impacto como una fuente de energía renovable y respetuosa con el medio ambiente.
Su programa de certificación establece estrictos estándares de responsabilidad ambiental y social, lo que garantiza el desarrollo sostenible de los proyectos hidroeléctricos. Mediante sus iniciativas de investigación y desarrollo de políticas, LIHI también contribuye a mejorar la comprensión de los impactos ambientales y sociales de la energía hidroeléctrica y a promover su desarrollo responsable.
¿Cuáles son los beneficios del Instituto de Energía Hidroeléctrica de Bajo Impacto (LIHI)?
El Instituto de Energía Hidroeléctrica de Bajo Impacto (LIHI) ha establecido un riguroso programa de certificación que ofrece grandes beneficios a la comunidad. Este programa incluye la protección de los hábitats acuáticos , la preservación de los recursos culturales e históricos, y la garantía de la seguridad pública y el disfrute de la naturaleza. Las centrales hidroeléctricas que buscan la certificación deben someterse a un exhaustivo proceso de evaluación que incluye la participación pública y la opinión de las partes interesadas. Asimismo, deben cumplir de forma continua con los estándares del LIHI para mantener su certificación.
La certificación LIHI ofrece numerosos beneficios. Para los promotores hidroeléctricos, constituye una valiosa acreditación que demuestra su compromiso con la responsabilidad ambiental y social. Además, facilita el proceso regulatorio al aportar pruebas de que el proyecto cumple con altos estándares ambientales. Asimismo, la certificación LIHI permite acceder a incentivos financieros, como créditos fiscales y créditos para energías renovables, que apoyan los proyectos hidroeléctricos de bajo impacto.
La certificación LIHI también garantiza a las comunidades locales y a las organizaciones ambientales que las centrales hidroeléctricas cumplen con altos estándares de responsabilidad ambiental y social. Permite la participación ciudadana y la defensa de los intereses del público, además de exigir responsabilidades a los promotores hidroeléctricos por su desempeño ambiental y social.
La organización realiza investigaciones sobre los impactos ambientales y sociales de la energía hidroeléctrica y las mejores prácticas para minimizarlos. LIHI también colabora con legisladores y organismos reguladores para promover políticas que apoyen el desarrollo de la energía hidroeléctrica de bajo impacto y protejan el medio ambiente y las comunidades locales.



