Un fenómeno conocido como externalidad ambiental se produce cuando una actividad económica genera efectos positivos o negativos en un agente externo (el medio ambiente y la sociedad) que no está directamente relacionado con dicha actividad. Este agente externo no participa directamente en la actividad económica, y las repercusiones pueden ser beneficiosas o adversas. Veamos un ejemplo de externalidad ambiental.
Para ilustrarlo, la externalidad negativa de la erosión y la escorrentía química resultante de la construcción de carreteras provoca la contaminación del agua aguas abajo, lo que contrasta con la externalidad positiva derivada del establecimiento de una universidad en una región de bajos ingresos con acceso limitado a la educación superior, lo que contribuye a un aumento de los contribuyentes con mayores ingresos.
¿Qué es la externalidad ambiental positiva?
Denominada externalidad beneficiosa o externalidad excedente, una externalidad positiva se produce cuando un individuo o una empresa produce un buen servicio o producto que genera resultados positivos para otros.
Por ejemplo, en la producción, una empresa que investiga y desarrolla nuevas tecnologías constituye una externalidad positiva, ya que toda la sociedad se beneficia de la invención resultante. De igual manera, en el consumo, optar por la bicicleta o caminar al trabajo en lugar de usar un vehículo es otro ejemplo de externalidad positiva. Esta elección beneficia no solo al individuo, sino también a la reducción de la contaminación, lo cual beneficia a la comunidad en general.
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¿Qué es la externalidad ambiental negativa?
Una externalidad negativa surge cuando un individuo o empresa produce un buen servicio o producto que tiene efectos perjudiciales para otros. Estas repercusiones, aunque dañinas, no se reflejan en los precios de mercado, ya que existen fuera del marco del mercado.
Por ejemplo, en la producción, la contaminación atmosférica causada por las fábricas constituye una externalidad negativa. Los propietarios de las fábricas, preocupados por su bienestar, pueden pasar por alto el impacto en la calidad del aire de los transeúntes. A su vez, los consumidores no pagan por los riesgos para la salud asociados a la contaminación al comprar un bien, lo que resulta en una externalidad negativa. En el ámbito del consumo, considere el tabaquismo pasivo como otro ejemplo.
¿Cómo abordar las externalidades ambientales?
Abordar las externalidades implica implementar o reforzar la regulación de actividades con efectos externos adversos. Algunos ejemplos de estas regulaciones son las normativas ambientales, la prohibición de arrojar basura y las leyes que rigen el uso de especies en peligro de extinción . Este enfoque se aplica al tratar con externalidades negativas, ya que elimina el incentivo positivo para producir un bien o prestar un servicio asociado con efectos externos perjudiciales.
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