Investigadores y la UE acuerdan un impuesto fronterizo al CO2 para combatir el cambio climático. El Mecanismo de Ajuste Fronterizo del Carbono (CBAM) está diseñado no solo para ayudar a la UE a alcanzar sus objetivos climáticos, sino también para evitar que las empresas se reubiquen en países con políticas climáticas permisivas.
La Unión Europea (UE) está tomando medidas para combatir el cambio climático mediante la implementación de un Mecanismo de Ajuste en Frontera del Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés).
Este mecanismo está diseñado para ayudar a la UE a alcanzar sus objetivos climáticos, a la vez que impide que las empresas se reubiquen en países con políticas climáticas más permisivas. Sin embargo, los detalles exactos de cómo se implementará y ampliará el CBAM aún se están debatiendo.
Para comprender mejor el impacto potencial del CBAM, un equipo de investigadores liderado por Timothש Beaufils y Leonie Wenz del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático colaboró con Michael Jakob del Instituto Ecologic y Hauke Ward de la Universidad de Leiden.
Aplicaron un nuevo método de contabilidad basado en el flujo a datos detallados de la red comercial para evaluar diferentes opciones de implementación.
El equipo descubrió que el CBAM podría tener un efecto significativo en los socios comerciales de la UE al canalizar el precio del carbono de la UE hacia otros países.
Al cuantificar el impacto de diversos escenarios CBAM, los investigadores esperan aportar información que pueda servir de base para la toma de decisiones políticas relacionadas con los esfuerzos de mitigación del cambio climático.
La UE pretende impedir que los países trasladen su industria a países con normas climáticas menos estrictas, y por ello ha introducido un nuevo impuesto fronterizo sobre el CO2 (CBAM).
A partir de 2025, la Unión Europea propone un impuesto progresivo sobre las emisiones de CO2 procedentes de las mercancías que entren en la UE . Los políticos coinciden en que este método debería implementarse, pero los detalles sobre cómo hacerlo aún están en debate.
La UE podría ampliar el CBAM para incluir tanto el impacto directo como el indirecto del carbono de todas las mercancías que entran en la UE. A medida que los investigadores y la UE llegan a un acuerdo sobre un impuesto fronterizo al CO2 para combatir el cambio climático, el sistema, según los expertos, podría absorber hasta 1,558 megatoneladas de CO2.
Fuente : Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático



